Vamos al gimnasio para ganar músculo, corremos para tener un corazón fuerte y hacemos yoga para despejarnos. Pero ¿has pensado alguna vez que también puedes mantener en forma tus oídos? Tu audición es al menos tan importante como tu forma física, porque sin una buena audición no sólo te pierdes la música, las conversaciones y los pájaros de fuera, sino también la seguridad y la calidad de vida. Así que ha llegado el momento de poner la buena forma física auditiva en el mapa.
Por qué es importante la salud auditiva
La pérdida de audición suele aparecer lentamente. Sólo te das cuenta al cabo de los años de que ya no puedes seguir bien las conversaciones o de que pones el televisor cada vez más alto. Igual que tus músculos se debilitan si no haces ejercicio, tu audición también puede deteriorarse si no eres consciente de ello. Por supuesto, la pérdida de audición no siempre puede prevenirse -la edad y la predisposición hereditaria son factores-, pero puedes hacer mucho para mantener tus oídos lo más en forma posible.
Compáralo con correr: no todo el mundo llega a ser corredor de maratón, pero todo el mundo puede mejorar su forma física entrenándose.
Ejercicios para los oídos
Sí, de verdad: existen «entrenamientos" para tus oídos. No sentadillas ni flexiones, por supuesto, sino ejercicios que mantienen tu oído agudo.
- Focalización de la escucha
Sitúate en un entorno ajetreado -una cafetería, una estación de tren o incluso un salón muy concurrido- e intenta seguir conscientemente una conversación o un sonido. Es un ejercicio de entrenamiento para que tu cerebro filtre mejor el ruido de fondo. - Memoria sonora
Haz que alguien reproduzca sonidos cortos, por ejemplo, a través de una app o de instrumentos musicales, e intenta recordarlos y reconocerlos al cabo de un rato. Como gimnasia cerebral, pero para tus oídos. - Escucha direccional
Cierra los ojos y haz que alguien emita un sonido en algún lugar del espacio. Adivina de dónde procede. Esto refuerza tu audición espacial. - Equilibrio de volumen
Escucha música o sonidos a un volumen bajo e intenta distinguir el mayor número de detalles posible. De este modo, entrenas a tu cerebro para captar mejor las señales más suaves.
Piensa en ello como pequeñas «repeticiones" para tu oído. No necesitas ser miembro de un gimnasio para ello, sólo un poco de creatividad.
La protección también forma parte de la forma física
En el gimnasio, haz todo lo posible para evitar lesiones, por ejemplo llevando calzado deportivo, protección o ropa especial. La salud auditiva también implica protección. Al fin y al cabo, tus oídos están expuestos diariamente a ruidos demasiado fuertes. Piensa en conciertos, festivales, competiciones deportivas, pero incluso el secador de pelo o la aspiradora pueden ser sorprendentemente ruidosos.
La protección auditiva no es un signo de que te estás haciendo viejo: es tan normal como llevar zapatillas de deporte. Con unos buenos tapones para los oídos, puedes disfrutar de la música y la vida social sin que tu audición explote. Piensa en ello como si fuera la equipación deportiva para tus oídos.
Nutrición y estilo de vida para unos oídos sanos
Al igual que los músculos y el corazón se benefician de una nutrición sana, también lo hacen tus oídos. El oído interno depende de un flujo sanguíneo y una función nerviosa adecuados.
- Dieta sana
Vitaminas como la C y la E, y minerales como el magnesio y el zinc, pueden favorecer tu audición. Actúan como antioxidantes que contrarrestan el daño de los radicales libres. - Ejercicio
El ejercicio físico estimula tu circulación sanguínea, lo que también hace que tus oídos circulen mejor. Así que ese paseo semanal en bici o a pie también ayudará a tu audición. - Evita el estrés
El estrés puede empeorar los acúfenos y forzar tu concentración en el sonido. Así que la relajación también es salud auditiva. - No fumes
Fumar reduce el flujo sanguíneo a tu oído interno. Y ése es un lugar muy sensible a la falta de oxígeno.
Revisiones: la ITV para tus oídos
¿Vas regularmente al dentista o al gimnasio? Entonces programa también una revisión en el audiólogo. Una revisión auditiva es la ITV para tus oídos: sabes exactamente cómo están las cosas y puedes detectar los problemas a tiempo. Cuanto antes acudas, más probabilidades tendrás de retrasar el proceso o encontrar una solución.
Fitness para todas las edades
- Niños
Para los niños, la protección auditiva ante ruidos fuertes es crucial. Sus oídos son aún más sensibles que los de los adultos. Piensa en festivales, acontecimientos deportivos o incluso en la feria. - Jóvenes adultos
Este es el grupo que suele ir a conciertos y discotecas sin protección. Es precisamente cuando se producen los primeros daños, de los que sólo te darás cuenta más tarde. - Adultos
Aquí suelen empezar los primeros signos de pérdida de audición. Los ejercicios, las revisiones y la protección cobran importancia. - Personas mayores
Para los mayores de 60 años, la aptitud auditiva ya no es una cuestión de prevención, sino de conservación. Mantener una escucha activa, entrenar y utilizar ayudas cuando sea necesario, ayuda enormemente a mantenerse en forma social y mentalmente.
El fitness auditivo en tu rutina diaria
No tienes que reservar horas extra para entrenar tus oídos. Puedes hacerlo entre horas.
- Escucha conscientemente los sonidos durante tu paseo.
- Juega a escuchar con tus hijos.
- En casa, baja un poco el volumen del televisor y concéntrate en los detalles.
- Utiliza una lista de reproducción tranquila con ruido de fondo o sonidos de la naturaleza para entrenar tu concentración.
Se trata de pequeños hábitos que harán que tu audición sea más fuerte y esté más en forma a largo plazo.
Conclusión
No hace falta que te cuelgues mancuernas en las orejas, pero la aptitud auditiva es definitivamente una cosa. Con ejercicio consciente, un estilo de vida sano y la protección adecuada, puedes mantener tu audición en forma, igual que tus músculos o tu corazón. Y al igual que con el gimnasio, sólo verás realmente los resultados a largo plazo, pero tu yo futuro te lo agradecerá.
Así que: ponte esas zapatillas de correr, coge los tapones para los oídos y recuerda: ponerte en forma no es sólo para tu cuerpo, sino también para tus oídos.

