Hoe vaak moet je je gehoor laten testen?

¿Con qué frecuencia debes someterte a una prueba de audición?

Regularmente nos revisamos la vista, vamos al dentista para una revisión periódica y a veces incluso para un chequeo médico anual. ¿Pero nuestra audición? A menudo nos olvidamos de ella. Aunque la audición es un sentido tan importante como la vista o los dientes. Te permite comunicarte, disfrutar de la música, percibir el ruido del tráfico y, simplemente, mantenerte conectado con el mundo que te rodea. Sin embargo, muchas personas esperan a experimentar realmente síntomas, mientras que una prueba de audición puede proporcionar información valiosa en una fase temprana.

En este blog, nos sumergimos en la pregunta: ¿con qué frecuencia deberías hacerte una prueba de audición?

¿Por qué es importante una prueba de audición?

Tu audición no suele deteriorarse de la noche a la mañana. Es un proceso gradual que a menudo no notas hasta que el daño ya es peor. Muchas personas descubren su pérdida de audición porque cada vez tienen que preguntar más: «¿Qué has dicho?", o porque suben el volumen de la televisión.

Una prueba de audición ayuda a detectar antes este proceso. Al igual que con las gafas, puedes reducir muchos síntomas con una ayuda o adaptación. Piensa en un audífono, una protección auditiva o simplemente en ser más consciente del ruido.

Además, hay otras razones por las que las pruebas de audición son importantes:

  • Prevención: la detección precoz evita que andes con pérdida de audición durante mucho tiempo innecesariamente.
  • Comunicación: te mantienes mejor en contacto con la familia, los amigos y los compañeros.
  • Seguridad: oír bien en el tráfico o en el trabajo es esencial.
  • Salud: la pérdida de audición se ha asociado al deterioro cognitivo y al aislamiento social.

¿Con qué frecuencia debes hacerte una prueba de audición?

No existe una respuesta estándar aplicable a todo el mundo. La frecuencia con la que debes someterte a una prueba de audición depende de tu edad, estilo de vida, ocupación y antecedentes médicos. No obstante, existen directrices y consejos que te pueden orientar.

1. Hasta los 40 años: sólo en caso de dolencias o riesgos

Si eres joven y gozas de buena salud, es poco probable que tu audición se deteriore. En esta etapa, una prueba es especialmente necesaria si:

  • Exposición regular a música alta(conciertos, festivales, auriculares).
  • Trabaja en entornos ruidosos (construcción, industria, hostelería).
  • Tomar medicamentos que puedan afectar a tu audición.

Una única prueba de audición alrededor de los 25 o 30 años no hace daño: así tendrás una medición de referencia a la que podrás recurrir más adelante.

2. Entre 40 y 50 años: cada 5 años

A partir de los 40 años, tu audición suele empezar a cambiar imperceptiblemente. Oyes peor los sonidos agudos, las conversaciones en una cafetería abarrotada se vuelven más difíciles de seguir. Por eso es aconsejable que te revises la audición cada cinco años.

3. A partir de los 50 años: cada 3 años

La pérdida de audición es más frecuente con la edad. A partir de los 50 años, se recomienda una prueba de audición cada tres años. Esto te ayudará a detectar precozmente los cambios y evitará que te quedes atrás con los audífonos.

4. A partir de 65 años: anualmente

En los mayores, la pérdida de audición es más rápida y las consecuencias son mayores. No oír bien puede provocar malentendidos, soledad e incluso un mayor riesgo de demencia. Por tanto, el consejo es: a partir de los 65 años, hazte una prueba de audición anualmente, igual que te revisas la vista y la tensión arterial más a menudo.

Signos de que debes hacerte la prueba antes

Además de la edad, hay signos que indican que es mejor que te revisen la audición de inmediato, independientemente de tu edad. Presta especial atención a estas situaciones:

  • Te cuesta seguir las conversaciones, sobre todo en ambientes ruidosos.
  • Tienes que subir el volumen de la TV o de la radio más de lo que los demás se sienten cómodos.
  • Sufres un pitido o zumbido en los oídos(acúfenos).
  • A menudo sientes que la gente murmura.
  • Te sientes cansado más rápidamente después de un día lleno de conversaciones.

¿Te reconoces en esto? Entonces es hora de que te hagas una prueba, aunque sólo tengas 25 o 35 años.

¿Dónde puedes hacerte una prueba de audición?

Hay varios lugares a los que puedes acudir para hacerte una prueba de audición:

  1. En el audicien: Horend Goed ofrece una prueba de audición gratuita y sin compromiso. Puedes concertar fácilmente una cita online para ello.
  2. En el otorrinolaringólogo o en el centro de audiología: aquí es donde puedes acudir para que te hagan exploraciones exhaustivas, sobre todo en caso de dolencias complejas.
  3. Pruebas de audición en línea: útiles como primera comprobación, pero menos fiables. Considéralo un primer paso, no un sustituto de una prueba profesional.

Pruebas de audición para grupos específicos

Algunas personas hacen bien en comprobar su audición más a menudo que la media.

  • Músicos y DJs: el contacto intensivo con la música alta hace que el control regular sea crucial.
  • Trabajadores de la construcción y de fábricas: suelen trabajar en entornos ruidosos y corren un riesgo mayor.
  • Niños con problemas de oído: las infecciones de oído recurrentes o los tubos pueden afectar a la audición.
  • Personas que toman fármacos ototóxicos: por ejemplo, determinados quimioterápicos o antibióticos.

¿Qué ocurre durante una prueba de audición?

Una prueba de audición es sencilla e indolora. Te pones unos auriculares y oyes pitidos de diferentes alturas y volúmenes. Indicas si oyes el sonido. Esto permite a un audiólogo determinar exactamente dónde está tu pérdida auditiva y su gravedad.

A veces también se examina tu inteligibilidad verbal: ¿hasta qué punto puedes seguir palabras o frases en silencio y en ruido? Esta prueba muestra cómo funciona tu audición en la vida cotidiana.

¿Qué ocurre si se diagnostica una pérdida de audición?

Que no cunda el pánico: la pérdida de audición no significa que inmediatamente tengas mala audición o que ya no puedas hacer nada. A menudo, hay muchas soluciones:

  • Protección auditiva: evita que tu audición se deteriore aún más.
  • Audífonos: los dispositivos modernos son pequeños, inteligentes y te ayudan a volver a oír el mundo con nitidez.
  • Dispositivos de asistencia: como telebobinas o amplificadores en el teléfono.
  • Ajustes en tu entorno: salas de reuniones más silenciosas, disposiciones de comunicación claras.

Conclusión

La audición es un sentido indispensable que te ayuda a mantenerte conectado con el mundo. Sin embargo, a menudo nos olvidamos de revisarlo tanto como los ojos o los dientes. ¿El consejo?

  • Hasta 40 años: sólo en caso de quejas o riesgos.
  • 40-50 años: cada 5 años.
  • 50-65 años: cada 3 años.
  • A partir de 65 años: anualmente.

¿Y notas algún síntoma entre medias? Entonces siempre es inteligente hacer la prueba antes.

No veas la prueba de audición como algo emocionante, sino como una forma de controlar tu salud. Porque cuanto antes detectes los cambios, mejor podrás abordarlos.

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