Feestjes en verjaardagen: overleven met gehoorverlies

Fiestas y cumpleaños: sobrevivir con pérdida de audición

Un cumpleaños acogedor, una reunión multitudinaria, una cena familiar en la que todos hablan a través de los demás: para la mayoría de la gente, una fiesta. ¿Pero si tienes problemas de audición? Entonces a veces se parece más a un deporte de élite. El bullicio, la música alta, las bromas rápidas que apenas captas… puede ser agotador y frustrante.

Aun así, quieres estar ahí. Porque la vida social no se detiene porque tengas problemas de audición. Afortunadamente, hay formas de seguir disfrutando de las fiestas, sin llegar a casa completamente agotado ni tener que gritar «¿qué estás diciendo?" cada vez. En este blog: consejos prácticos, situaciones reconocibles y cómo prepararte mejor para esa noche ajetreada y divertida.

¿Por qué las fiestas son tan agotadoras cuando eres discapacitado auditivo?

Para las personas con problemas de audición, las fiestas son todo un reto. Y esto se debe a una combinación de factores:

  • Mucho ruido ambiente: voces, música, vasos, murmullos.
  • Múltiples llamadas a la vez: te dejan sin saber en qué centrarte.
  • Giros rápidos en las conversaciones, humor o bromas internas que te pierdes.
  • Poco apoyo visual cuando está oscuro o la gente está más lejos.
  • Concentración extra: tu cerebro tiene que esforzarse mucho para seguir todo.

¿Cuál es el resultado? A menudo quedas destrozado después de una fiesta. No sólo físicamente, sino también mentalmente. Y a veces te sientes excluido o inseguro, aunque nadie lo haga a propósito.

¿Qué puedes hacer antes de la fiesta?

1. Que se sepa

Parece sencillo, pero funciona: indica de antemano que tienes una discapacidad auditiva. A mucha gente le gusta tenerlo en cuenta, pero simplemente no lo sabe. Por ejemplo, pide que te sienten en una mesa más tranquila, o que no pongan la música en modo pista de baile.

2. Comprueba tus audífonos

Si llevas audífono: asegúrate de que las pilas (o la batería) están llenas, los filtros limpios y los ajustes actualizados. Algunos aparatos tienen un modo de fiesta o reducción de ruido que puedes activar. ¿Tienes dudas? Pide ayuda a tu audioprotesista con los ajustes.

3. Posiciónate inteligentemente

No te coloques justo al lado del orador. Busca un lugar desde el que tengas una visión general y no te sientas abrumado por el sonido. Las esquinas o las mesas situadas en el borde de la sala suelen ser más silenciosas que las situadas en medio de la multitud.

Durante la fiesta: así puedes salvarte mejor

1. Elige conscientemente a tu(s) interlocutor(es)

Es casi imposible hablar con cinco personas a la vez en una habitación ruidosa. Más bien, céntrate en conversaciones individuales, o habla con personas que conozcas bien (y sepas cómo hablan). Entonces es más fácil mantener el hilo.

2. Utiliza señales visuales

Fíjate bien en las expresiones faciales, los movimientos de los labios y el lenguaje corporal. En una sala llena de gente, las expresiones faciales de una persona suelen decir más que las palabras. Asegúrate de tener una buena visión de la persona con la que hablas, es decir, no de espaldas a la luz o en la oscuridad.

3. Pide que se repita, pero también proporciona el contexto

«¿Qué has dicho?" está bien, pero aún más útil es «He oído algo sobre las vacaciones, ¿qué has dicho exactamente?". Así ayudas a que la conversación avance Y evitas hacer la misma pregunta diez veces.

4. Utiliza un amplificador auditivo como complemento

Algunas personas utilizan (además o en lugar de un audífono) un amplificador auditivo para este tipo de situaciones. Se centra en las conversaciones cercanas y suprime el ruido de fondo. Es una gran ayuda si todavía no quieres un audífono, o simplemente necesitas un apoyo extra de vez en cuando.

5. Date un respiro

Salir fuera, ir al baño o buscar un lugar tranquilo no es debilidad. Es autocuidado. Tu cerebro necesita descansar para procesar todos los estímulos. Unos minutos de silencio entre horas pueden marcar la diferencia.

Después de la fiesta: desconecta y recárgate

No esperes sentirte renovado inmediatamente después de una fiesta. Date tiempo para recuperarte. Algunas personas tienen literalmente «resaca social" al día siguiente: dolor de cabeza, cansancio, irritabilidad. Eso no es raro: has gastado mucha energía. Sé amable contigo mismo. Date una ducha caliente, desayuna tranquilamente, da un paseo. Y siéntete orgulloso: estuviste allí, a pesar del desafío.

¿Y qué pueden hacer los demás?

Un poco de conciencia de lo que te rodea marca una gran diferencia. Si tú mismo no tienes una pérdida auditiva, pero alguien cercano a ti sí:

  • Habla con claridad y tranquilidad, sin exagerar.
  • Mira a alguien mientras hablas.
  • No empieces a hablar por encima de los demás en los grupos.
  • Pregunta si se puede bajar el volumen.
  • Después, pregúntale cómo te ha ido. Ese gesto suele ser muy apreciado.

En conclusión

Las fiestas y la pérdida de audición no siempre son una combinación ideal, pero tampoco tienen por qué ser una tarea imposible. Con un poco de preparación, consejos inteligentes y cierta comprensión por parte de los que te rodean, puedes seguir participando plenamente.

Quizá te cueste un poco más de energía que antes, pero también obtienes algo a cambio: conexión, sociabilidad y sentido de pertenencia. Y eso no tiene precio.

¿Tienes curiosidad por los amplificadores auditivos, los audífonos recargables o consejos para los ajustes de fiesta de tu audífono? Nos gusta pensar contigo. Porque oigas como oigas, todo el mundo se merece una fiesta.

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