Ahí lo tienes. Has cogido el audífono, lo tienes en el oído y… bueno, ¿y ahora qué? A mucha gente le cuesta acostumbrarse. No sólo al sonido, sino también a la sensación, a las reacciones de los que te rodean y a tus propias expectativas. La primera semana con un audífono puede ser emocionante, agotadora y sorprendente, a veces todo al mismo tiempo.
Tanto si acabas de empezar con los audífonos como si estás pensando en dar el paso: este blog te dirá qué puedes esperar de esos primeros días. Así, empezarás con expectativas realistas y un poco de confianza.
Expectativas frente a realidad
Muchas personas piensan (o esperan) que un audífono lo soluciona todo inmediatamente. Como si te pusieras unas gafas y de repente todo volviera a ser nítido. Pero con la audición, funciona un poco diferente. Tu cerebro tiene que volver a aprender a enfrentarse a sonidos que puede que no haya oído durante mucho tiempo.
El audífono amplifica el sonido, pero no te enseña a escuchar de nuevo. Ese proceso lleva tiempo. Por término medio, pasan de unas semanas a meses antes de que te acostumbres del todo, pero en esa primera semana ocurren muchas cosas.
Día 1: todo suena… mucho
En cuanto te pones el audífono por primera vez, notas una cosa enseguida: hay sonido. Mucho sonido. Las cosas que no oías (antes) destacan de repente. El frigorífico zumba, tus zapatos repiquetean en el suelo, te oyes respirar o tragar.
Esto no es necesariamente agradable. Algunas personas incluso se sienten un poco abrumadas. Y es normal. Al fin y al cabo, tu cerebro ya no está acostumbrado a filtrar todos esos sonidos. Eso llegará de forma natural, pero dale algo de tiempo.
Tu propia voz también suena diferente. Puede sonar hueca, áspera o con ecos. Esto se llama «efecto de oclusión" y suele desaparecer por sí solo cuando te acostumbras a llevar el audífono.
Día 2-3: fatiga y habituación
El segundo y tercer día, mucha gente se siente un poco cansada o irritable. No es de extrañar, ya que tu cerebro está trabajando horas extras para procesarlo todo. De repente llegan sonidos que antes no conocías, y eso requiere energía.
Aun así, es bueno llevarlo lo más posible. No hace falta que andes todo el día con él, pero prueba un poco más cada día. Cuanto más practiques, más rápido se acostumbrará tu cerebro.
Notarás que algunos sonidos empiezan lentamente a sonar «normales" de nuevo. Empiezas a distinguir entre el ruido de fondo y la información importante, como las voces.
Día 4-5: entrevistas iniciales
Alrededor del cuarto o quinto día, muchas personas van con los audífonos puestos por primera vez a una situación social: un cumpleaños, una cita para tomar un café o el entorno laboral. Y eso supone inmediatamente un reto.
En un entorno tranquilo, verás que las conversaciones son más claras y menos cansadas. En cambio, en un entorno más concurrido (como una cafetería abarrotada), puede resultar difícil durante un tiempo. Muchos audífonos están equipados con una tecnología que suprime el ruido de fondo, pero no funciona perfectamente a la primera. Eso también es cuestión de práctica.
Sobre todo, sé sincero con los que te rodean. No dudes en decir: «Tengo un audífono nuevo y todavía me estoy acostumbrando a él". Verás que la gente responde con comprensión.
Día 6-7: crece la confianza
Al cabo de una semana, mucha gente empieza a sentirse más segura. Sabes cómo encender y apagar el aparato, tienes una idea de cómo limpiarlo y sabes cuándo funciona bien (y cuándo no).
La fatiga disminuye lentamente, y probablemente ya notes una diferencia en las conversaciones y el ruido ambiental. Tal vez vuelvas a oír los pájaros, la música suene con más volumen o vuelvas a oír el golpeteo del agua en el lavabo: pequeñas cosas que marcan una gran diferencia.
No esperes todavía una experiencia perfecta, pero si siéntete orgulloso de los pasos que has dado. El comienzo ya está hecho.
Preguntas frecuentes durante la primera semana
«Sigue sin sonar como esperaba. ¿Le pasa algo a mi aparato?«
No necesariamente. La mayoría de los audífonos se ajustan deliberadamente en silencio durante las primeras semanas. Tu audioprotesista ajusta el aparato paso a paso. Recuerda: tu audición y tu cerebro tienen que acostumbrarse.
«Oigo un pitido o un silbido«
Podría tratarse de «realimentación", una especie de pitido. Suele deberse a que el dispositivo no está bien colocado en el oído, o a que tienes la mano cerca de él. Una rápida reinserción suele ayudar. ¿Sigue ocurriendo? Comunícaselo a tu audioprotesista.
«Todos estos sonidos nuevos me están volviendo loco. ¿Puedo tomarme un descanso del aparato de vez en cuando?«
Sí, por supuesto. Sobre todo al principio, está bien tomarse un descanso de vez en cuando. Pero intenta llevar el dispositivo a diario para que tu cerebro pueda practicar.
«¿Y si sigo sin entender bien a la gente?«
Date tiempo. Y anota las situaciones en las que te resulte difícil para que puedas hablar de ellas durante tu primera revisión. A veces, un pequeño ajuste puede suponer una gran diferencia.
Consejos para un buen comienzo
- Practica en entornos tranquilos. Entabla una conversación en casa, escucha música o ve una serie con subtítulos.
- Lleva el dispositivo a diario. Si es necesario, en bloques de unas horas. Cada día contribuye a la habituación.
- Ten paciencia contigo mismo. No es un sprint, sino un proceso. Date espacio para acostumbrarte.
- Graba experiencias. ¿Qué suena bien? ¿Qué te molesta? ¿Qué situaciones son difíciles? Esto te ayudará con los ajustes posteriores.
- Programa una revisión de seguimiento. A menudo después de 1 ó 2 semanas. Entonces el dispositivo puede adaptarse mejor a tu experiencia.
Dale tiempo
La primera semana con un audífono es especial. Vuelves a oír cosas que quizá habías olvidado. Puede ser abrumador, pero también esperanzador. Cada hora que llevas el aparato ayuda a tu cerebro a aprender a escuchar de nuevo.
Sé amable contigo misma, pregunta cuando tengas dudas y ten en cuenta que acostumbrarse es normal. En pocas semanas notarás realmente la diferencia, y la inversión merecerá la pena.
¿Buscas accesorios útiles o productos para el cuidado de tu audífono? En nuestra tienda encontrarás todo lo que necesitas para empezar cómodamente: desde cajas de secado a sprays de limpieza, desde cajas de almacenamiento aptas para audífonos a toallitas de limpieza suaves.

